Reseña

Contra el “muro a las trumpadas ”

No está asegurado el final feliz para octubre del próximo año. Siempre ha provocado incomodidad enfrentar a los del norte pero el renovado optimismo debe generar la oportunidad para ocuparnos primero de lo nuestro, de hacer funcionar mejor a cada jugador, ahora que sobran pues todos están listos a derrumbar ese muro que significa enfrentarlos.

No será con bravatas ni con injurias como se solventa el tema incómodo.

Esperemos que Márquez sepa interpretar bien los nuevos tiempos, no se haya quedado en el pasado y no quiera ofender a “trumpadas” a los rivales, porque ya debió haber madurado. Si las esperanzas no son vanas, no perder está en la agenda.Confiar en los “mexicanos europeos” no es la mejor solución pero esa estrategia parece que será la opción.

Los avisos han sido muchos como para no entender el claro mensaje aunque el colombiano sea “nuevo” en el hexagonal. El entrenador no va a jugar, y los norteamericanos no levantarán un muro porque otro lo haya anunciado.

La cosa es más simple siempre y cuando aparezca la calidad de los exportados.El “muro” lo ha puesto la historia casi como un mito.

Las “trumpadas” se pueden convertir en mejor atención a cada acción del juego para resolver las amenazas del supuesto enemigo que viéndole el lado agradable, es el ingrediente que nos faltaba para ponernos serios en todos los ámbitos de nuestro regocijante futbol.