Reseña

La multipropiedad es buena

Si Pachuca y León están en la final como algún día lo estuvieron América y Necaxa, es virtud de sus organizaciones respectivas. La multipropiedad, prohibida por FIFA, no lo debe ser porque la sagrada y mundial institución, no es ejemplo de honestidad. Para nada es virtuosa y paladín de valores a los cuales no le corresponde acudir. En México, criticando a Televisa, ciertos periodistas se encargaron de manchar la multipropiedad.
Por principio de cuentas, cada jugador de un equipo, desea superar a su rival, aunque el dueño sea el mismo. Cada futbolista tiene sentimientos, capacidad de gozar, virtudes, familia a la cual agradar, dinero más por ganar. Por lo tanto los que todavía siguen creyendo que la multipropiedad provoca corrupción, están muy equivocados. Nuestras leyes, que deben estar por encima de cualquier disposición del organismo mundial del futbol, no prohíben la multipropiedad en ningún rubro.
Mientras tengamos la capacidad de entenderle a la vida honesta, todo es factible. El problema radica en que el periodismo sin argumentos, siempre vio con malos ojos lo que Televisa puso en juego, y de ahí se valieron para incorporar el término a algo pernicioso, y aplicar la supuesta maldad a cualquiera que tuviera más de un equipo. Los jugadores son los que mandan en el campo, y es imposible obedecer en grupo, órdenes desleales. Por lo tanto, bienvenida la multipropiedad porque fortalece a los equipos.
La liga mexicana no encuentra la manera de sostener con dignidad a 18 equipos; la prueba está con Querétaro. Es aquí donde el tema prohibido se transforma en asunto de capacidad de entendimiento porque mientras la pobreza pulule al lado de la riqueza, habrá jugadores sin cobrar, eso es pernicioso y mancha al rector. La multipropiedad le ayuda a la federación a ser fuerte.