Reseña

La molestia de la gente

Se entiende que el Club Santos le pertenece a alguien, y a tal, le debe incomodar la situación actual que se viene arrastrando. La gente que lo quiere desde antaño, siente molestia e impotencia al acordarse de tantas satisfacciones que ese nombre (insistiré en eso; el nombre) le ha brindado y el equipo actual no, que sólo aporta desdichas.

La afición está molesta, y tal molestia, se debe capitalizar para causarle un bien a la institución. Las acciones de la organización están muy lejanas a las glorias y sufrimientos que provocó identidad.

Esto no se puede remediar fácilmente. Se necesita talento, vocación, penetración con la comunidad. Es otro momento apto para renovar los ánimos y elevar el espíritu de cercanía entre la afición y el equipo. Haber anticipado suavemente una realidad pero haberlo hecho con firmeza y argumentos, ha molestado a muchos.

La palabra “descenso” incomodó, no se acepta, hoy huele cerca aunque gracias a otros equipos aun no llega.Todavía hay mucho tiempo para enmendar la situación y para volver a acercar a la gente que se identifica con el nombre Santos Laguna, con el equipo y la institución.

Los rencores no sirven. Las revanchas no provocan efectividad. La cosecha de puntos es de los jugadores, ayudándoles a cobrar conciencia y mejorar su futbol.

Si la dirigencia cree que con lo actual, sacará adelante la situación, deberá poner mucha atención a lo medular porque la gente ya se manifiesta más incómoda y menos solidaria.Debemos comprender. La gente se siente pisoteada y burlada.

Ese sentimiento es necesario analizarlo y transformarlo para que todo mejore. Se juega con lo que hay pero no se juega con lo que también hay; y ahí radica la molestia. Seguir sosteniendo decisiones que claramente no han funcionado es señal de que no toman en cuenta a la gente, y esto es grave.

Que de algo (para bien) sirva la molestia de la gente.