Reseña

A la mitad del camino

Tenemos obligación de creerle a Tijuana. No hacerlo es ignorar la realidad. Hay designaciones que parecen resignaciones. Una de ellas es ver al Veracruz trepado. Este par de rojos, fronterizo y costeño, andan ladrando y pescando a sus anchas.

Los del amarillo sin color, recibieron su “estate quieto” cuando todo el país menos lo esperaba. Son ese tipo de lecciones, de las que más se aprende, siempre y cuando exista auto conciencia.

El camote ya no es dulce, y con eso queda escrito todo. Ahora resulta que son el cuarto lugar. Como si supieran.Otro involucrado en el descenso, por el que más llora el país, imita a los perseguidos. Los tres se han puesto de acuerdo para que el “negro león no rey” sufra la osadía, y permanezca castigado, solo, sufriendo. Hay conjugaciones de verbos, imposibles de pronunciar. Una de ellas es “cruzazulear”.

Difícil decirlo y más complicado entenderlo. Los que andan de paseo en América del Sur, desde el extranjero, piensan resolver sus problemas nacionales. Allá ellos. El Diablo ya hasta prefirió ponerse a rezar. ¡Cómo andará!¿Quién es el lugar 12? ¿Lo conoce usted; lo ubica? ¿Va a calificar? Los que exportan a Grecia, respiran y arañan, se desvanecen y luego rugen.

La vida no vale nada en Guanajuato, por eso los verdes andan de panza para arriba. En la selva ya no saben si son de casa o forasteros. Los afiliados a empresas no extrañas, los rebeldes a las televisoras, andan penando.

El “benjamín” ya se siente el hermano mayor, y eso es muy peligroso en sus aspiraciones conquistadoras.Mohamed es bueno o malo, según el plantel que tenga. Sin Suazo no podrá resucitar a los colombianos. Si corrieron a Alfredo Tena y a Mario Trejo fue para culpar a alguien. Vucetich no es ni mago ni rey Midas; en la tienda del camote le metieron cuatro; para disfrutar. La rectoría ha vuelto a reprobar. Ni en exámenes remediales ni en extraordinarios, podrá pasar la materia. Necesita clases particulares que están prohibidas por su código de ética.