Reseña

Todos, y éste, son lo mismo

Bora Milutinovich, Miguel Mejía Barón, Manuel Lapuente, Javier Aguirre, Ricardo Lavolpe, otra vez Javier Aguirre, Enrique Meza, Ericksson, Hugo Sánchez, Luis Fernando Tena, Víctor Manuel Vucetich, Miguel Herrera, Ricardo Ferreti, Juan Carlos Osorio.

¿Faltó alguno? Todos son iguales, idénticos a éste que volvieron a ratificar y que algún día, despedirán por causas conocidas o desconocidas, pero se irá con su libreta bajo el brazo.Todos son lo mismo, aportan algo, según ellos muy distinto a lo que en Alemania o España se realiza, se creen los únicos, se sienten intocables, acaparan la atención pero luego se nos olvida todo a todos.

Las Selecciones Nacionales con el mismo nombre de México y la misma afición, con más o menos edad, también es la misma. Se entusiasma, enloquece, cree de nueva cuenta, se ilusiona, viaja, apoya, gasta, se divierte, goza, y vuelve a sufrir, a enojarse. Es lo mismo, con éste o con los anteriores; con cualquiera es exactamente la calca de otro.El discurso podrá cambiar; igual las formas y los métodos.

Pero siguen trabajando con recurso humano, mexicano, con paradigmas establecidos y mimos expuestos a la alabanza. Ratificar a Osorio es lo mismo que haber ratificado a cualquiera de los nombres anteriores, en el momento que tuvieron su peor crisis. Aguirre (por ejemplo) cerró las puertas por amañar partidos, y antes había dicho que nuestro país “estaba jodido”.

Sánchez fue superado por su arrogancia. Herrera fue vencido por su hija. Cada uno trae su propia alforja donde guarda sus secretos del fracaso y los enigmas de los aciertos.No hay ciencia, y menos ciencia ficción en esta materia.

A los mismos logros han llegado todos, a los mismos millones de ingresos. ¿Y todo para qué? Para terminar en el mismo puesto o lugar de cuando arrancaron con otro, sin importar el nombre. Que no vengan a decir que este colombiano sabe todo.

Simplemente no despedirlo es no alborotar, y con tal argumento, es sano dejarlo. Ya habrá un motivo más serio (no bastaron 7 chiles rellenos adentro) para correrlo. Al cabo, no hay novedad porque todos son iguales, y se llega a idéntico sitio.