Reseña

La misma película

Las promesas en Palacio Nacional, sacar a Oribe y meter a la mercadotecnia falsa de “Chicharito”, son signos de la ignorancia de Miguel Herrera. Otra vez, nos volvieron a exhibir la misma película que ya habíamos visto cinco veces antes. Es la historia idéntica. El “Piojo” sacó a los dos puntas para hacer nada. Uno había metido un golazo y le arrebata su honor. Otro colabora a realizar futbol, no como el consentido. Se aferran a lo mismo, porque el nivel parece estar marcado.Cuando un entrenador le mete mano a algo, por pretender no sé qué, lo espléndido no aparece por arte de magia. Las reiteraciones históricas no son maleficio ni terror. Son claras manifestaciones de que el mexicano necesita superarse más, empezando por el que manda y decide los cambios. Hoy nos ha demostrado Herrera que no es pensante. Dejarlo como salvador para todo un proceso, no es garantía. Pero al menos se les reconoce a todos, su esmero, el mismo de los anteriores 20 años.Insuperable barrera que deja el guión abierto para otra película, porque ésta, ya la conocíamos, nos aferrábamos a ya no verla, sin embargo, nos la volvieron a pasar. Es la historia conocida que desechábamos por inercia, porque las ilusiones se renuevan. Los gritos entusiastas de la prensa estaban en todo su apogeo, a su máxima expresión, con nuevos bríos, pero sin señalar verdades antiguas, como el hecho de permitir tanto extranjero, más naturalizados, en nuestro futbol cotidiano.Este paso que se volvió a dar, pero que no se ofreció con alegres esperanzas, consolida la fe en el futbolista mexicano, sin sacarse el “Oscar” de una película con dudas en el reparto. Confiar más en los extranjeros que en los mexicanos, es la causa de seis derrotas seguidas al pretender filmar una nueva película que jamás se ha podido producir, y menos llevarla a la pantalla. Nada extraño ni nuevo: esta película ya la habíamos visto.