Reseña

La misma cita

Mañana el futbol mexicano tiene por sexta vez consecutiva, la misma cita, la que nunca se ha podido rebasar. He aquí lo histórico sin abusar del contexto que la expresión significa. Lograr estar en Cuartos de Final es un suspiro que no tiene destellosdel pasado. Sucumbir será idéntico a lo de siempre, ninguna novedad habría, más de lo mismo, tardíos arrepentimientos, pocos sobresaltos.


Vencer a Holanda es la sorpresa, lo tanto anhelado, la promesa por fin cumplida. La nueva vida para los directivos que no apoyan al mexicano. Superar a Holanda, sería, la cachetada con guante rojo a los que ordenan y deciden que se necesitan 5 plazas de extranjeros más los naturalizados que se puedan. No avanzar es la tradición, el suspiro atorado, ahorcar esperanzas que se presentan cada 4 años, para concluir en el mismo lugar.


Dos cosas podemos ver mañana. Una, el sistema de trabajo de Holanda, y dos, la improvisación mexicana. México necesitará de ciertos imponderables para avanzar. Arrojo, enjundia, entusiasmo,  determinación que podrá inquietar a una tradición de exquisito y novedoso futbol. Johan Cruyf, otra vez, estará presente contra la zozobra tricolor. El dolor de no acceder al quinto partido se ha convertido en una tragedia cada cuatro años que dura poco, pero roba esperanzas o hace que nazcan diferentes ilusiones.


Lo que nunca se ha tenido, se añora poseerlo. Cada episodio fue vivido con amargura y sentimientos encontrados. Mañana se presenta la misma cita, la que no se ha superado pero regenera empeños nunca atrapados. Los momentos felices del quinto partido no se conocen. Se vuelve a ofrecer la inmejorable oportunidad para acceder a tales dichas. ¿Tendrá México la fuerza para llegar con gallardía? Si la novia está fea, no le digas que está fea.