Reseña

La magia de cualquier campeón

Ser campeón en el futbol de nuestro país, no es fácil. Cada torneo es muy competido, variando los nombres de equipos que aparecen en la liguilla y modificándose más los campeones, sobre todo en los 41 torneos cortos ya celebrados. El campeón vigente es Tigres, y parece que ha perdido su magia. ¿Alguien tiene la certera explicación para comprender su actual lugar 13? ¿Ferreti ya no es buen estratega; o nunca lo ha sido? ¿Gignac extraña a Delort y por eso no aporta?

Hay un dato revelador que puede ayudar a descubrir algo o podrá estorbar. De 40 campeones de los torneos cortos, 24 de ellos han calificado a la liguilla en el torneo siguiente inmediato; 16 no han calificado. Tenemos a 24 contra 16. Tigres hoy juega en la cuerda floja. Esos 16 no calificados, han ocupado lugares fatalistas como 14, 15, 16 y 17. Y no es imaginación ni malos deseos. Es vil realidad. Es donde la magia de cualquier campeón suele desaparecer en algunos.

Con simple ironía, los campeones en su momento, América, Chivas, Cruz Azul y Tigres, no han caído en las garras de no calificar el torneo siguiente a cuando lograron todo. Parece que esto es mucho mérito, lo es, pero oculta un maleficio o desgracia que no pretendo llamarle “campeonitis” porque esa palabrita es muy ligera y se presta para no encontrar más razones. Se supone que Tigres hoy está incómodo porque su calificación presenta muchas dudas.

Este fenómeno (16 campeones no han calificado al torneo siguiente) parece algo normal, usual, casi una mala costumbre.

Es donde la virtud del campeón se hace humana, frágil, pero no existen explicaciones convincentes para comprender el fondo de este tema. Tigres con todo lo que tiene y presume, está en un dilema: Calificar después de haber sido campeón. Hoy ostenta un lugar 13 nada honroso. ¿Se le perdió su magia?