Reseña

La madrugada del quinto partido

En Brasil, un país será campeón. Méjico no es el elegido. No importa, eso ya lo sabemos pues nunca ha alcanzado ni para Cuartos de Final. No sólo hay que cambiar la basura de lugar. No se vale ser cínico. Dudo mucho (de madrugada y con la alegría encima) que los dueños y directivos, tengan la intención de cambiar situaciones de fondo en el futbol, después del descalabro, tragedia y fracaso tenidos de febrero a octubre de este año.
El mes de noviembre resultó triunfal porque en términos simples, no hubo rival. Como el partido de hoy fue de madrugada, me permití escribir este artículo ayer a las once horas, suponiendo que Méjico va a estar en el mundial. Es un error periodístico pero creo y confío en los verdes, empezando por Peralta. La desvelada del futbol azteca (no sólo la de hace rato) desaciertos, derrotas y empates caseros, son el reflejo de la corrupción, arrogancia, ignorancia y falta de capacidad de los industriales, gerentes, ejecutivos, supervisores, empleados, obreros y sindicalizados del futbol mejicano.
Se tiene el boleto. ¿Y el destino cuál es? Gozar las mieles del paseo, disfrutar que la marca “Méjico” esté presente, divertirnos de cerca o de lejos, ilusionar logros, esperar milagros, festejar algún triunfo, cantar y luego llorar. “Canta y no llores”. La efectividad del futbol mejicano que acuda a Brasil va a ser medida en dólares, no en goles. Ahí está la clave y la frontera a la vez. Ningún mandamás se detendrá a evaluar algo diferente a dinero. Si las arcas se vuelven a llenar, con eso basta.
Y como se llenarán con sólo tener el boleto logrado hace rato, en plena madrugada (con menudo incluido) entonces todo y todos en paz, con mundial no merecido. Las zozobras de los anteriores 8 meses tuvieron su recompensa. El futbol y su administración deportiva no mejorarán. De esto debemos estar seguros como estamos seguros que el boleto se obtuvo en la madrugada de hoy; gracias a Estados Unidos. ¿Con tal logro, podemos confiar en llegar al quinto partido? La respuesta tiene mucho miedo de hablar porque fue de madrugada.