Reseña

…para limpiar los vidrios

Lo que algún día va a suceder en el campo y verse en la tabla general, primero pasa por la oficina. En Santos se desean nuevos liderazgos pero la afición no admite a Pedro. Tal hecho, no sirve como atractivo para apoyar porque dicha sinergia no se compra en la farmacia. La crítica en general, la que se plasma en el papel periódico, al final de cuentas, sirve para limpiar los vidrios al día siguiente, o para envolver el pescado.Este concepto simple, puede apreciarse tonto, al considerarlo con frialdad, pero es real. Lo que se diga o señale a cualquier ente criticado (gobierno, organismo, equipo…) no cobra relevancia porque se puede o no atender, se puede o no hacer caso, es más fácil ignorarlo y no darle importancia. Prestarle atención a la crítica es señal de que la conciencia anda mal, que las decisiones que se toman son indebidas o que el referido tiene cola que le pisen.Cuando la crítica es infundada, la molestia surge con razón, y vienen las protestas. Pero cuando tiene argumentos, es real y con sustento veraz, las reacciones no deben brotar, y es cuando aparece la idea genial de que con tal papel se van a limpiar los vidrios al día siguiente, o en los mercados se va a envolver el pescado. Se debe ignorar, desechar, lo plasmado tiene escasa vida útil, rápido pierde valor, y los aludidos deben recuperar su compostura puesto que no pasa nada, mientras no haya una reacción que denote debilidad.El espíritu se fortifica con la crítica como el vidrio se limpia con el papel periódico y el pescado se protege al ser envuelto con el mismo material. He aquí una idea diferente que puede servir como reflexión navideña, profunda y sincera, para que nuestras relaciones sean de altura, mejores, buscando no sólo la armonía sino el éxito y el progreso de todos. Estos días se prestan para ser hipócritas pero también facilitan la oportunidad para diseñar mejores acciones para que los sueños e ilusiones se hagan realidad.