Reseña

Las liguillas son obscenas, pero no tanto

Santos es un gran equipo, sí, pero sin Diego González en el campo. Tener a este argentino de titular es una gran obscenidad, mayor a lo que las mismas liguillas lo son. Nadie tiene permiso a estar confundido y todos tienen la obligación de agregar valor. Ya es tiempo de ser congruentes y respetuosos con la afición.

Se palpa poco aliento para apoyar a Santos ante Pachuca, y menos entusiasmo se observa al saber que al # 8 verde le volverán a regalar la titularidad, pisoteando todo principio elemental de efectividad.

Si Diego González inicia mañana, se cometerían varios atropellos que son exactamente lo contrario a lo que el Club Santos proclama como valores. Nadie tiene permiso a estar confundido; menos Zubeldía. El 6 es distinto al 8. En la antigua escuela decían que si le agregamos una “pancita al seis en la parte de arriba”, se convierte en ocho. Pero en el caso que nos ocupa, eso es imposible. De Buen es significativamente mejor y superior a Diego el argentino.

Hacer lo contrario mañana contra Pachuca, es incongruencia; es ser enemigo de Santos.Si dicen que cada quien se muere con la suya, pues Santos ya se ha muerto varias veces tratando de convencer a no sé quién, de que González debe estar en el campo.

No recuerdo en la historia de esta organización lagunera, mayor terquedad a favor de la inoperancia, mayor favoritismo hacia una persona, mayor ignominia contra la efectividad.

No hagan más obscena la liguilla que de suyo es complicada, sólo por ser liguilla. ¿Qué pensarán y sentirán los demás jugadores de este plantel al contemplar tales desórdenes?Observe usted con detenimiento las alineaciones y cambios de los otros 7 participantes en esta liguilla. En ellos, no aparece ninguna falsedad como la hay en Santos.

Quisiera manifestar una idea positiva, algo alentadora por la presencia de González, pero no existen los argumentos para ello. Es la obscenidad hecha valor, es la traición a los principios elementales, es restar, quitar, sustraer valor, a lo poco que el Santos ha exhibido. No hay que ser tan obscenos.