Reseña

Esta liguilla ya es obscena

Todavía no arranca la liguilla del Clausura 17 y la obscenidad acostumbrada ya hizo su aparición. ¿Cómo?

Ha dejado a la Ciudad de México sin postemporada. Eso es una crueldad que alguien debe revisar a fondo. No es cuestión de confrontar regiones sino de reubicar conceptos. Cada semestre tenemos sorpresas que agradan a algunos o molestan a otros. Si Pumas, Cruz Azul y América no participan en esta fiesta, los centralistas podrán despreciar la competencia. Alguna razón les asiste pero perderían el foco de atención.

Bienaventuradas las liguillas mexicanas. Nos hacen diferentes, nos regalan diversión distinta y saben repartir el entretenimiento en todo el país. Hoy le corresponde a la capital del país estar sin fiesta. Las 3 derrotas seguidas del América, para terminar el torneo, lo hundieron en su desesperación o arrogancia institucional. Cruz Azul, todo el torneo nos avisó de su desdicha. Pumas fue desapareciendo lentamente. Nada nuevo en ellos.

Bendito el norte, complacidos los regios, agraciados los tapatíos y enriquecidos Toluca y Morelia. La liguilla nos vuelve a recordar el suculento platillo organizacional que tenemos y gozamos en todo el país, aunque los equipos capitalinos ahora sean espectadores. A todos ellos (incluyendo al Atlante de su momento) se les reconoce su presencia como hoy se les apunta su ausencia para que se acuerden que deben mejorar en efectividad, no sólo en publicidad. Todo esto es un privilegio muy exclusivo de nuestro futbol.

Santos se dio el lujo de mostrarnos su gran valor porque supo sobreponerse con un hombre menos y dos goles en contra. Aquí se quedará Toluca para volverse a ver las caras pero ahora con otro enfoque. Lo que ayer hicieron diablos y laguneros, lo volverán a ofrecer en esta misma semana. Ahora ya no habrá la opción de escoger rival sino de seleccionar mejor la estrategia para derrotar al oponente. Tradicionalmente el chorizo se le indigesta a Santos en liguillas. ¿Habrá una distinta obscenidad?