Reseña

La libertad que da “La Libertadores”

Todo torneo internacional tiene su significado e importancia. Competir contra los de América del Sur posee un rango distinto, que los mexicanos poco hemos sabido apreciar por varias razones. No estamos totalmente compenetrados de los planteles participantes. Vivimos en otra geografía (aunque con la misma lengua) que gesta más fronteras. Desconocemos la intimidad de los jugadores e instituciones. Se debe suponer que a ellos les sucede lo mismo.
La Libertadores ofrece una gran oportunidad para hacer y probar situaciones diferentes. La Libertadores da libertad. Santos contra Tigres, jugó mucho tiempo con Peralta, Herrera, Rentería y Quintero. Era un riesgo que se debía correr, y salió bien. Se actuó con determinación a sabiendas de lo que significaba. La ocasión contra el argentino Arsenal, es propicia para el libertinaje que concede un torneo donde a la postre se logra estatus pues no hay descenso.
Con la osadía que el momento exigía, Santos superó a Tigres con voluntad, táctica, motivación y buen futbol al estar con 4 ofensivos natos, ya citados. Mañana en el inicio de La Libertadores en casa, se pueden dar el mismo lujo, atreverse desde el arranque. Desgraciadamente Cejas no aparece aunque esté. Entonces la orden está dada; cuidar las formas en media cancha. Atrás ubicar la conciencia. Y a la ofensiva se le invita a ofrecer su mejor nivel intentando el descaro al momento de convertir, el desparpajo en arte.
Rentería, ya motivado por su gol de antier, podrá aparecer en silencio pero gritando. Herrera deberá tomar su turno con sacrificio acordándose de una excelsa actuación en Cancún a fines de octubre pasado. Oribe y Darwin ofreciendo lo de siempre, en espera de ser mejor. Pedro tendrá sus ideas y estrategias pero el torneo continental se presta a modificar con sensible sustento, arriesgar, porque contra los felinos, funcionó. La Libertadores otorga libertades que deben aprovecharse.