Reseña

Complicado ir con Monterrey

A Santos suele no irle bien en el estadio Tecnológico. Aunque ahí jugó una final y salió bien librado, ese estadio no le acaba de asentar. Y no es maleficio de un exclusivo entrenador; es institucional. Pero siempre existen nuevas realidades, y éstas deben estar acompañadas de actuaciones destacadas. Será el caso de mañana. El actual Santos tiene cierta dosis de virtud para significarse, pero a la hora urgente, sus limitaciones parecen ahogarlo.

Monterrey tuvo mal torneo en el primer semestre de este año. En su casa perdió contra León, América y Morelia. Empató ante Cruz Azul, Tigres y Santos. Solo le pudo ganar a Querétaro, Atlante y Veracruz. Este breve reporte no es nada elocuente. Le hizo mucha falta un Suazo a plenitud que parece hoy lo tiene, más Pabón, reconvertido en su nuevo salvador. Por lo tanto, el primer apunte previo es que los laguneros deberán esmerarse más en el Tec.

Parece ser que a todos (excepto a los que mandan y deciden) nos va quedando claro que Cejas y Calderón no colaboran de manera apta para solucionar algo de manera decente. Su actuación del pasado miércoles en San Luis fue el colmo. Es lo que hay, los tienen en el plantel, fueron “refuerzos” hace año y medio, insisten en meterlos, aunque de antemano sepamos que nada diferente sucederá con cualquiera de ellos dos en el campo. Esto es sinónimo de serio problema.

Lo que Pedro Caixinha logre idear e infundir a sus dirigidos será milagroso, porque sin Ribair y sin volante formal por derecha, cualquier lugar del campo tendrá un faltante. Ofrecerle eso a un Monterrey inspirado con dos victorias de arranque en la competencia, es sinónimo de serias desventajas. Orozco, Quintero y Rentería están llamados a destacar más, mucho más, para solucionar problemas que en medio campo, por natural postura, van a encontrar. Al Santos se le desea buen viaje con mejor regreso.