Reseña

La leve torpeza de la hija

La figura de Miguel Herrera ha vuelto a aparecer porque su Tijuana es el líder general del torneo, consistente y firme. Como la Selección Mexicana se metió en caminos sinuosos pero ya se encontró a sí misma, aunque sea fuera del pantano del 7 a 0, el personaje de los Xolos brota hasta por inercia.

¿Fue su hija la culpable de todo? En parte sí. Pero sin esconder mentiras, el personaje que el “Piojo” lleva adentro nos invita a reflexionar de nueva cuenta.

Como entrenador tiene números agradables y patéticos. Es la combinación casi perfecta de todo aquel que ocupa el cargo con distintas instituciones con presupuestos envidiables o limitados.

¿Cómo explicar el rendimiento de Herrera con Tijuana el torneo pasado y éste? ¿Es el mismo entrenador, o le cambiaron algo? Osorio ya la libró, por el momento. Ni modo de reprocharle que esté en el Hexagonal. El “Güero” no supo administrar su éxito y se tuvo que aguantar con lo que su hija no supo contener.El mismo Herrera ha sido brioso, no lo olvidemos. En la leve torpeza de su hija, encontramos la herencia genética del “Piojo”, reducida o maximizada.

No nos debemos extrañar de nada. Tal parece que ahora con el éxito del momento, su misma hija ya aprendió a dejar en paz a su papá, aunque en su amor interno, haya deseado ayudarle. Este caso es insólito.

El trabajo deportivo exitoso (hasta donde cabe) de un papá conocido por todo el país, se vio truncado por los arrebatos de una hija. Osorio se lo agradece.¿Podemos imaginar a Tijuana en la liguilla del actual torneo? Por supuesto.

Eso va a engrandecer a Herrera, de nueva cuenta, esperando que su hija ya no intervenga porque los “genes” son canijos, saltan, se salen de control sin pensarlo y suelen causar daño sin el menor recato.

Bienvenido sea un equipo (Tijuana) que lleva 4 torneos consecutivos sin calificar. ¿Será obra de Herrera o es fruto de las enseñanzas de la hija? Tengo dudas.