Reseña

Los tres lados de la Copa

El torneo devaluado, poco a poco cobra interés. Es necesario verle los lados amables a la Copa para que nos pueda atraer. Pensando a futuro y muy en positivo, la ruta crítica del trayecto es ardua aunque presenta ilusiones ópticas en el horizonte como el posible enfrentamiento de Santos contra América. Aquí es donde surgen las preguntas para dudar y reflexionar. ¿Hasta dónde debe Santos aplicarse en la Copa?

Brotan los tres lados del círculo que pueden aportar más confusión que claridades. Ir a Aguascalientes es otra manera plácida de observar conductas. De ser eliminados ya, hoy mismo, no se pierde nada pero se ganaría en otro tipo de confianza. He aquí un valor oculto que es necesario apreciar como virtuoso. Seguir en competencia (para cualquier equipo) le debe provocar entusiasmo a su respectiva gente.

Los jugadores de cada institución deben estar contagiados para aparecer, competir, lucirse, aportar. Lainez es el caso más reciente y el mejor fruto del torneo. Aquí nace un retoño que todos debemos cuidar como especie distinta. No exagero. Bendita Copa que le quita los miedos a los entrenadores conservadores pues sólo así se atreven a romper sus paradigmas. A este círculo ya le vamos viendo sus lados, porque los tiene aunque no sean obvios.

La alineación titular de Santos contra Necaxa no la debemos cuestionar. Lo que ofrezcan, se comprenderá porque entre prueba y error, entre intento, acierto o equivocación, todo se presta a luchar por un mejor desarrollo de los que aparezcan. Las novedades y bondades de un certamen “con poco valor” podrán ser piedras angulares en otro momento. Aquí radican los tres lados de la Copa.