Reseña

El “irreal” Madrid

El barcelonismo debe estar muy contento. El Real Madrid es el campeón de la Champions logrando su número (dicen) doce. ¿Dónde brota la causa para que los catalanes estén felices por lo que acaban de conseguir los merengues? Es muy sencillo de entender y más simple de expresar.

Quien se oponga, sus razones tendrá.

Recientemente, Barcelona le dio un repaso de futbol al Real Madrid en plena capital española. Por eso deben estar contentos.

En el calendario de la Champions, no les correspondió enfrentarse, no les ofrecieron la oportunidad para demostrar (o volver a demostrar) que Barcelona es capaz de derrocar al “irreal” Madrid, en cualquier lugar para que en tiempos modernos, en los espacios bellos de Messi y Cristiano, sepamos quién es realmente el dueño de la “Champions”. Estar de plácemes significa la ocasión para recordarle al gran ganador, que fue vencido en su patio, por el Barcelona.

No se trata de desviar la atención a lo importante del reciente suceso conmovedor. Sólo se intenta recordar que el ganador 12 de la orejona, fue ampliamente superado en buena lid en su propia casa, en otra competencia, sí, pero ante quien no se lo encontró en lo que hoy celebra con justicia y mérito. Es un apunte para estabilizar ideas o para ocasionar enojo. Se intenta dosificar los elogios y reconocer lo que no pudo acontecer, pero al menos, sucedió en el terreno de juego.

El bello gol de los de Turín en nada opaca el enorme triunfo del Madrid.

Los españoles han sabido imponer sus condiciones ante los otros equipos y países, excepto ante Barcelona en los enfrentamientos directos. Juventus le ganó a Barcelona. Real Madrid venció a Juventus. Barcelona superó al Real Madrid. ¿Acaso esto es “irreal”?