Reseña

El “irreal” Madrid

Vergüenza ostentosa lo que vimos en Lisboa en la final de antier. Pésimo juego, excepto del minuto 92 en adelante. Preferible los tres encuentros de Santos contra América en el torneo recién concluido. Mejor el partido de Pachuca visitando a La Laguna en semifinales. No es cuestión de parquedad o poca visión, es tema trascendente de no dejarnos deslumbrar lo que se disputaba. Es importante no confundir la penetración del nombre del evento con mercadotecnia añadida, con la imprecisión e inexactitud del juego. Rapidez no es sinónimo de excelencia.
Pobre campeón de España que se quedó sin piernas. Pobre campeón de Europa que no tuvo cerebro durante 92 minutos. Pobre entrenador rojo que se comportó como su apodo es, cual vil “cholo” por tres razones. Se equivocó en su alineación inicial como si no supiera que era factible llegar a tiempos extras con gente fresca. Al minuto 88, era el principal “porrista” de los hinchas, no era estratega. Se desnuda como corriente al no hacer lo mínimo para un partido de (supuestamente) tanta importancia.
El ganador, no fue al juego con la seriedad debida. Se acordó de la premura hasta que le regalaron 5 minutos añadidos. El # 7 nunca apareció, sino hasta que ya no lo necesitaban. Se puso de presumido gladiador, encuerando su pequeñez, filmando para directores de cine ingenuos que todavía se deslumbran y se asombran porque existe la pobreza. Fue una figura decorativa en su patria, que mucho ataranta a los ignorantes.
Los adoradores del extranjerismo están felices. Los malinchistas se curan en su propia enfermedad por el resultado final, pues el campeón no se presentó a jugar como su “décima” lo exigía. La FIFA no aprende que en tiempos extras, en cualquier competencia, debe haber 3 cambios más. Es una burla al espectáculo ver monitos caerse solos por la adversidad física. El que ganó, es “irreal”, le llaman Madrid.