Reseña

La importancia o no, de cualquier entrenador

Paraguay tiene entrenador argentino, Ramón Díaz, de fugaz paso por nuestro país con América. Surge rápido una simple reflexión presentada en pregunta. ¿Tan mal está Paraguay, que no les alcanza ni para contar con un entrenador de su propio país? Sé que no es requisito que sea nacido en el mismo suelo, pero tampoco como para andar importando.

La trascendencia o no de un director técnico debe ser replanteada. El actual entrenador campeón del futbol mexicano estuvo en la silla de los acusados dos meses antes de levantar la copa.

En la etapa presente, en pretemporada o antes de arrancarla, el entrenador en turno entra en juego (si lo dejan) para elegir jugadores al lado de una directiva incluyente o no, junto con el presupuesto. Parece que en Santos hacen que Pedro juegue su pretemporada al seleccionar. He aquí una función que no se ve el día de los partidos ni en los entrenamientos, pero es más que vital. En esta función, y según  el carácter del entrenador, no se palpan los gritos ni los ademanes de tal supuesta motivación.

El entrenador es importante según el plantel con que cuente. Este simple pero profundo concepto debemos tenerlo fijo, memorizado y perfecta y claramente definido. No juega, participa en otras responsabilidades pero no actúa.

Designa alineaciones, diseña entrenamientos atractivos pero sobre todo es el único responsable de que cada jugador mejore en lo individual y el grupo sepa actuar en colectivo. Lo demás no está en sus manos. Bueno, declarar con serenidad e inteligencia también es su responsabilidad.

¿De acuerdo?No se necesita mucha ciencia ni sapiencia para ser un director técnico honesto, serio y responsable. Tampoco sirve mucho el hecho de ser extranjero. En casa ya conocemos a plenitud esta ecuación y su respectiva interpretación. Paraguay tiene un argentino. Cada quien hace de sus decisiones un manojo de dudas.

Lo importante es ser congruente, acorde al plantel de jugadores.