Reseña

Nos hacen pensar mal y escribir peor

Monterrey y Tigres no votaron a favor de quien resultó ser el ganador en la designación de la trasmisión del Mundial. Los datos están raros, pero no importa mucho. El “dueño” de Santos le puso el pecho a las balas, empeñó su palabra, no abrió la cartera, aunque en el fondo la abrió no para sacar dinero sino para que algún día alguien le eche más. 

Me hacen pensar muy mal y escribir peor porque “causalmente” antier, a los Rayados les marcaron a favor un penalti que no era; con ese gol, abrieron el marcador y a la postre pudieron ganar. A Tigres (caso peor) ya en tiempo de compensación le señalan a favor también, un penalti inexistente, y con tal anotación vencen al rebaño sangrado.

Son dos decisiones arbitrales a favor de los que no votaron a favor. Insólito poder asimilar esto pero fácil de comprender.

Los que mandan, a través del arbitraje (¿Dónde trabajaba el hoy jefe de los árbitros?) se dieron a la tarea de hacerles ver a los que no votaron a favor, que no habrá represalias.

Por lo pronto no habrá represalias. Les regalaron unas cuantas migajas para después cobrarles de otra forma. Hoy todos contentos; mañana todos enemigos. Hoy todos en la misma sintonía; mañana nos peleamos.

Adentro del campo que haya solidaridad y amistad; afuera, en la oficina, habrá cuentas pendientes, pagarés altos por cobrar y pagar, rencores cultivados. Te mando estas flores (penaltys) porque algún día recibirás misiles.

No te asustes ni te extrañe ni te espantes; estás claramente avisado. Todos tranquilos. Tigres y Monterrey ya recibieron muy por adelantada su invitación a la fiesta y su recompensa. Nos hacen pensar mal y escribir peor. (El comentario del juego Santos contra Puebla, por hoy, pasa a segundo término).