Reseña

El grito de la muchedumbre, es un rito

Hago serios esfuerzos mentales para entenderle a la deshonesta y corrupta FIFA. En algo se debe entretener. Ella no es capaz de ver la viga en su propio ojo, por eso alza la voz contra la paja en el ojo ajeno. El grito colectivo de los asistentes a cualquier estadio nuestro, intentan ahogarlo porque a la incongruente autoridad le molestan lo que ella define como insulto.

¿Acaso no fue mucho insulto (ultrajar) contra la dignidad humana, todos los desfalcos de los bien peinados y trajeados del organismo con sede en Suiza? ¿Ellos mismos no se percataron? ¿Por qué callaron; por qué no se auto castigaron?Hasta que USA se enteró y mandó a su FBI, los robos, secuestros de datos, corrupciones de dineros y de conceptos, aparecieron como gran verdad.

Rodaron cabezas. Hoy, en nuestro lindo y singular país, desean estrangularle a la muchedumbre su rito, su grito, porque a los “limpios de corazón y de actos”, les molesta.

Por favor… ¡Hipócritas! Lo que la afición mexicana hace es ponerle otro tipo de ruido al ambiente. Es todo. Nadie desea menospreciar al prójimo.Las amenazas, las multas y la promesa de quitar puntos (se parece a la “palabrita”) es una argumentación falsa.

Denigrante es y fueron las miles de excusas que Blatter y toda su FIFA, expusieron para tratar de limpiarse. Hoy pretenden sanearse a través de culpas ajenas. Vaya tontería; pobre gente.

¿Qué sucedió anoche en el Azteca? ¿Obedeció la gente; fue dócil al llamado de la FIFA, al exhorto de Decio, a la propuesta de un video y a la convocatoria de los mismos jugadores?Los rituales son sagrados y se deben respetar.

El rito de robar también fue sagrado como la FIFA y sus ejecutivos lo hicieron. El grito de la muchedumbre es más que sagrado porque a nadie sangra. Cuando una falsa autoridad como es la FIFA, pretende normar la conducta espontanea del gentío, se convierte en dictador, cual su costumbre, pero ahora encarcelado gracias a que fue perseguido por el FBI.

Si piensan robarle puntos a México, que la afición mexicana proponga que la FIFA devuelva todo el dinero que se robó, para quedar empatados.

Tenemos obligación de respetar el rito del grito.