Reseña

El gracioso error arbitral

Santos fue campeón por primera vez en su historia con un gol en fuera de juego. Cruz Azul perdió una final en Toluca porque el árbitro Roberto García Orozco no se atrevió a marcar un penalty a favor de los cementeros. Podemos enumerar más errores en distintos juegos y no acabaríamos de diferir o estar de acuerdo. El pasado sábado, al León lo echaron afuera en el “Volcán” debido a dos nada graciosas decisiones arbitrales.

Tigres es indebidamente finalista en base a dos señalamientos que fueron directamente al marcador y a su favor. Aquí no se pretende demeritar a Tigres. La idea es acudir (otra vez) al intento de hacer más justo lo que sucede en el campo. El error es humano y será a favor o en contra, según el caso. Ahora, la FIFA parece que tímidamente se atreverá a usar pruebas de distinta materia pero el fuera de juego no será revisado.

Es complicado el manejo del fuera de juego porque, si se señala, se detiene el juego. Pero si al revisarse se detecta que no era, qué procede. Al revés puede ser más sencillo. Si un gol es en fuera de juego (como el de Gignac el sábado) es más simple, revisarlo y anularlo. Por eso, se supone, que en las nuevas modificaciones que se establecerán, le sacaron la vuelta al incómodo fuera de juego.

El futbol es un deporte anacrónico e incapaz de someterse al implacable juicio de la tecnología. Los faules severos serán sometidos a juicio y los penaltys. Eso, al menos ya es un avance ante un organismo tan cargado de inmovilidad, monolítico y denso. Realizar pruebas con la tecnología, es un adelanto, aunque realmente sigan atrasados.