Reseña

La gente solicita calidad

La historia del Club Santos es muy rica, riquísima. Han vestido la camiseta verde y blanca horizontal, muchísimos jugadores de gran calidad. Es factible citarlos pero las apreciaciones pueden distraernos. Tenemos que coincidir en muchos nombres. Las generaciones han sido tres o hasta seis, aquí también cabe diferir. No importa. Una verdad tenemos a nuestro alcance. Han estado aquí y representado al equipo que genera integridad en La Laguna, seres humanos de alta calidad en su profesión.La afición, o las distintas aficiones que se han generado alrededor de la institución en los 31 años de existencia, se ha establecido un concepto claro: la gente (y la sociedad) se ha acostumbrado a la buena calidad, y lo mismo solicita hoy, cada semana. Es mucho pedir, de acuerdo, pero el nivel alto de calidad no se olvida ni se pierde porque ha habido efectividad, espectáculo, magia, entusiasmo, intensidad. Desde los años de pobreza había calidad, con mayor razón en la opulencia.No es fácil agradar siempre, nunca lo ha sido. Lo que hay que atender (y entender) es la calidad del producto que se expone y la calidad del servicio que se ofrece. En cualquier rubro de la vida, se necesita aportar calidad. Si la afición percibe que hoy no la está recibiendo, a pesar de ser tercer lugar general y de tener un cómodo estadio, la distancia se abre y la lejanía se presenta. La clientela de hoy no se satisface con hermosa retórica.Una vez estructurados los cimientos financieros en la organización, los jugadores cumplen un rol muy importante. Esto no se está entendiendo de tal manera hoy en día, por eso la gente se siente incómoda. La unidad se pregona con hechos no con protagonismos desubicados. Albergar a la comunidad lagunera junto al Santos ha sido un gran logro, que se empieza a desmoronar. Es importante cobrar conciencia de esto, y darle solución. La calidad de vida incluye al futbol y por ende al Santos.