Reseña

El futbol como nuevo impostor

En Argentina, donde el futbol es más importante que respirar, no hay dinero para jugar, tienen dos meses sin regresar a su competencia y se jactan de ser “enormes”. Un par de jugadores que estuvieron en La Laguna, insistieron en regresarse a su país, confundidos e ignorantes de las condiciones. Se creyeron los dueños de la verdad. Se las cobraron por engañar o pretender usar formas no aptas para la competencia leal entre clubes.

El dinero sigue siendo el rector de las negociaciones. Allá, no hay dinero. Aquí sí lo hay. Sin embargo pretendieron irse según las condiciones y pretensiones de los respectivos clubes argentinos, ambos faltos de plata. Los jugadores creyeron que por ser argentinos (sin dinero) les iban a cumplir sus deseos con graciosa facilidad. Equivocados estaban. Inventar hechos que son falsos es ser impostor.

Mañana, en nuestro torneo, juegan el lugar 18 (León) contra el lugar 11 (América) en casa del sotanero. Informan que hubo inmensas filas para comprar boletos. No entiendo y sí entiendo. ¿En este caso; quién es el verdadero impostor? En Pumas, los ingenuos levantaron una estatua en honor a Palencia por sus novedosos pantalones. En el torneo llevan 2 puntos de sus últimos 12, y Tigres los despedazó. ¿Hay impostor aquí, o todo es producto de mentiras piadosas?

Santos visita a los novedosos Pumas, ambos con la consigna de convencer. Estar “invicto” es una alegre forma de ser impostor. Haber ganado 3 partidos seguidos como la UNAM ya lo hizo les provocó más conflicto que satisfacciones porque después se desinflaron. Los pantalones apretados ya no lucen. Para deslumbrar es necesario ser consistente.