Reseña

Una final con muchos ingredientes

Las finales de por sí son atractivas porque definen al campeón. Pero la de hoy invita a mucho más. En temas de audiencia las circunstancias son muy interesantes: el puro hecho de que Chivas esté en ella ya pone de manifiesto que la mitad del país (o más) estará viendo el futbol. Eso termina siendo abrumador. Tigres se ha consagrado como el equipo sensación del norte; sus explosiones de dinero le han construido un gran equipo que no se tardó mucho en plasmar su potencial sobre las canchas. Cierto es que Chivas, de la mano de Almeyda, ha sabido emerger (con sapiencia) del agujero en el que se había sumergido durante años.

“Un Gignac, por favor”. Es el pensamiento que seguramente tienen todos los aficionados de cualquier equipo de México a la hora de ponerse a soñar con hipotéticos fichajes de su equipo.

Y sí, el francés es el modelo perfecto de refuerzo, tanto por personalidad, carácter y nivel. El delantero fue y ha sido de impacto inmediato. El hombre de la liguilla. Sea campeón Tigres o no, Gignac es el jugador más valioso de ésta liguilla. Él ya ganó. Y es que Guadalajara ya tenía encaminada la final hacía un horizonte prometedor, pero el francés que se siente un mexicano más se encargó de darle esperanza a los “enfermo” – pasionales aficionados de Tigres.

Claro está que con dinero se pueden hacer muchas cosas en el futbol. Pero más claro es todavía que a veces ni con dinero se arma algo bueno. Pero ésta final está llena de ingredientes que la convierten en una función prometedora. El nivel del partido podrá ser bueno o malo, eso es uno de los imponderables del deporte. Pero lo que integra el contexto es por demás atractivo. Están dos entrenadores con una particular manera de vivir el partido: uno se deshace en corajes (pero así es feliz), el otro se la pasa de pie en la banda, pensando y haciendo cálculos estratégicos. y en el campo: un poco de todo. Está la “Chofis” que es un diamante en bruto que se regodea en talento, que sabe hacer cosas que ningún otro logra en el futbol mexicano. En él hay esperanza para hoy.

La de hoy es una final que invita a creer que el partido puede ser bueno.

Juega el equipo con más aficionados.

Juega también un Tigres que busca erigirse como el gigante del norte.

Hoy la final promete porque juegan dos equipos que tienen argumentos, constancia y consistencia. Todo está puesto.