Reseña

Por favor o por pavor

De “favor a pavor” existe un mundo de diferencias aunque literalmente, a la vista y al oído, sólo exista una; la primera letra. “Por Favor” encierra súplica, entendimiento previo, cercanía, comprensión del texto y contexto. “Por Pavor” es miedo, temeridad, aguantar lo peor, esperar callado las consecuencias de las decisiones.

Quisiera detenerme mejor en el “Por Favor” donde ambas partes van a concordar en algo válido.

El “Por favor” se puede aplicar a varios temas, uno de ellos es la Selección Mexicana. Nos van a dar el gusto de actuar contra europeos ya calificados que podrán presentar enigmas graciosos con la finalidad de aportar emboscadas diferentes, aptas para hacer mejorar a todos. Pero a todos.

Porque si alguno queda al descubierto, podrán acarrear excusas. Los dos “refuerzos” del Tricolor se han sacado la lotería.

En Andorra anda un lagunero desconocido (Chávez de apellido) y dicen que jugando. Bajo el paradigma de que porque radica en el Viejo Continente, ya que están por allá, han sido convocados, pues que a este lagunero también lo llamen. Ya está acostumbrado al frío. Suena de risa los argumentos que Osorio esgrimió. Nos obligan a no creerles nada. Ni modo. Así se estila entre nosotros, donde todos nos percatamos, menos ellos.

El “Por pavor” manifiesta otro tipo de miedos. Se avecina el sorteo del mundial y a los encargados les da pavor no arreglar sus enjuagues en aras de quedar bien con alguien que a la postre resulta ser un cómplice falso porque pronto da la espalda. ¿Al Tricolor qué oponentes le conviene tener en el mundial? Dos buenos europeos y un africano; de una vez para que el pavor se diluya y el favor ya no se presente.

Nos hacen un favor dándonos un susto.