Reseña

El espíritu carga al cuerpo

La última jornada del actual torneo tiene su atractivo y su propia carga emocional. La exigencia para los equipos en apuros sólo se soporta con espíritu capaz de no quebrantarse al momento de la prueba final.

Tigres no está obligado a ganarle a Querétaro pero si no lo hace, pone todo en riesgo. Es donde la materialidad de los números (puntos) incrementa el peso y ahí se necesitará apoyo del espíritu.

El cuerpo (materia) requiere soporte de lo intangible. América podrá considerar que Pachuca no le ganará por dos goles.

Para sostener esta postura será conveniente que su mente esté alimentada por algo mejor a su futbol exhibido. Aquí brota la idea que lo material siempre solicita la presencia del espíritu. Los involucrados en el descenso ya han cargado con muchas penas; pareciera que están acostumbrados a estas lides. Saben llamarle al espíritu para que calme al cuerpo.

Los sentenciados a no calificar son capaces de modificar los escenarios y volverse en dictadores de justicia, o en “molestadores” de otros; lo que primero aparezca. Las Chivas no tienen presión pero podrán perder su encanto. León, en apariencia sin oportunidad, tiene la paciencia para esperar a que otro pueda flaquear.

En ocasiones el cuerpo es flaco y demanda ayuda del espíritu. La fecha 17 se presta a pensar en todo y solicitar emoción porque los dos finalistas anteriores, hoy no tienen nada seguro. Esto es único; y nuestro futbol lo genera. Es el lugar común mexicano que aunque ni nosotros nos entendamos, ofrece placer al cuerpo y al espíritu.