Reseña

… ya entendí que no entendí …

Confieso que entre la tecnología y yo, existe un karma negativo que nunca he podido definir. No nacimos para favorecernos a la perfección. Sin embargo, “nos usamos” a nuestra conveniencia.

La vida cibernética de altura, nunca la he entendido ni dominado como para hacer sinergia coloquial. Cuando surgió la idea de “Chivas TV”, no entendí, y ni me importó darme a la tarea de conocer qué iba a suceder. Ayer, lo que ya entendí es que no entendí.

Como hace un mes no entendí, me percato que ya lo entendí, aunque sea al revés.¿Acaso será que a “Chivas TV” le va a suceder lo que a mí con los adelantos tecnológicos cibernéticos? Un día, alguien que antes jugaba con Chivas y hoy está con el América, dijo: “El sistema se cayó”. Luego le preguntaron que si se “cayó o se calló”.

No supo responder. ¿Así estará Chivas TV? Se va a callar porque se va a caer. No sabrá responder ni reponer todo el daño que ya se causó a sí misma. Los inventos muy avanzados suelen descomponerse con suma facilidad debido a su fragilidad.Ya entendí por qué no entendía.

Y lo que no entendía se debe a que el pueblo mexicano, el de sudor con olor penetrante, el que le dio vigor colateral a la pobreza económica del Guadalajara, se quedará sin equipo.

Entiendo la idea de independencia de las televisoras; eso lo comprendo. Hoy, como retroceso o intento de liderazgo en nuevos mercados, incursionarán contra los destinos de la gente.

Por bien de la institución les deseo éxito pero con señal que señale progreso.“Chivas TV” se asustó del severo incremento de la gasolina y prefirió salirse del aire antes de comenzar.

¿Quién les va a comprar, con certeza, si pronto le sembraron la duda de ineficiencia tecnológica? ¿Y si la señal se cae en cada transmisión? Ya entendí lo simple y lo complejo.

Yo (conste que es mi trabajo) me concretaré a verlos sólo de visita esperando que hagan jugar al lagunero eficiente, el que los “receteó” el torneo pasado en el campo. Su señal y su imagen al aire, ya necesita una buena “receteada”. A su pueblo ya lo decepcionaron.

¿Esa gente les va a ser fiel y les va a entender? Ya entendí que no entendí.