Reseña

Para entender se necesita ser acróbata

Con dos goles a favor, tres pelotas en los palos y teniendo de rival al colero general en casa, era para suponer la victoria. Así estaba el partido de antier en el estadio local hasta el minuto 5 del segundo tiempo. Después, con dos faltas inocentes, se provocó el empate, y de ahí la incomodidad y hasta la solicitud de la gente para que despidan a Pedro. Para entenderle a esta situación, no imaginada, se necesitan acrobacias mentales porque la ficción superó a la realidad.El partido se describe de una manera simple: los verdes (en todo) eran mejores que los amarillos. ¿Qué sucedió? Para empezar, lo de siempre. Lo imponderable, propio de la vida misma, se hizo presente. Al que vino a meter 4 a La Laguna, antier le metieron 4 y más feo. ¿Podemos entender esto? Por eso, es necesario hacer reflexiones especiales como el acróbata hace movimientos distintos, para comprender que nada está comprado ni seguro.Si 3 defensas centrales en casa contra el último lugar de la tabla general, no se antojaba digno, al menos estaba funcionando en anotaciones, estar arriba en el marcador, y en fabricación de opciones claras y manifiestas de gol porque los tres tiros a los palos, no fueron casuales o de rebote, se generaron con buen futbol. ¿Cómo entender el triste empate? Es la vida, es lo real, es lo que hay. Este jueguito es traicionero, como cualquier otro deporte colectivo. Ya deberíamos estar acostumbrados a tal crueldad no creíble.No fue falta de actitud ni de ganas. Los goles de Morelia fueron dos descuidos al momento de tener enfrente la pierna del rival. Las 3 pelotas al poste no entraron de milagro porque era más fácil meterla que fallarla. Así se debe entender esto. Monterrey necesitó de un minuto más para empatarle a Tijuana. Podemos revisar juegos para concluir que el futbol no es de lógica, en resultados. Es producto de la vida que suele ser caprichosa, cruel, una incógnita y solicita de interpretaciones diferentes. Sólo un acróbata tiene la explicación.