Reseña

El encanto de la incertidumbre

Desconocer lo que va a suceder, encierra un agradable encanto que está avisado por el presente. Pensar en el equipo que va a descender, es una incógnita ya conocida. Suponer que Santos no va a calificar en el actual torneo, es una noticia envuelta en el encanto de la incertidumbre. ¿Alguien se atreve a designar como campeón del actual torneo a Cruz Azul? El grito desenfrenado debe ser negativo. La historia cementera indica, con mucha certidumbre, que los desencantos le pertenecen.
 Ir al mundial y prepararse para tal evento, provoca todo tipo de esperanzas pero sus respectivas certezas están plasmadas en el pasado. Revisar el presente ayuda a definir el futuro. Los tres tiempos están interconectados. La Selección mexicana, Cruz Azul, Santos, y los dos equipos regios ya tienen ubicado su futuro inmediato cercano, aunque el encanto avise que la incertidumbre suele jugar agradables bromas.
Nada es exacto pero tampoco es al azar. Lo que ya se ha hecho, pesa, se mantiene, otorga certeza a lo que podría ser incierto, y va a suceder. En La Libertadores, Santos va a calificar por razones numéricas. Podría ser aventurado afirmar esto pero la distancia de 5 puntos respecto al tercer y cuarto lugar, ya le conceden encantos dignos de solidificar su postura. He aquí una prueba de que el futuro tiene rasgos que invitan a la certidumbre.
El dulce encanto de la incertidumbre nos conduce a sospechar muchas eventualidades. Querétaro parece estar condenado en el futbol por lo que no es futbol. América cuenta con la magia de su atractivo natural. Toluca está seguro de que es mejor no ser uno. León avisa que es todavía el campeón. Pumas no ignora sus desencantos recientes y sostiene un paso que no se le había visto. Cruz Azul, por lo pronto, goza, a reserva de someterse al rigor de la incertidumbre que suele acompañarle cuando se comporta como grande. Los 4 equipos del norte, se asocian más con la certeza del fracaso que con la firmeza de los encantos.