Reseña

Los días santos

Los días santos son para trabajar de manera ejemplar y propia de la modernidad.

Para hacer eficiente la actividad. No para mal gastar energías. Maximizar con placer, con éxito y alta responsabilidad. Optimizar el intelecto y el comportamiento para facilitar mejor las cosas. Los realmente ocupados y preocupados por el desarrollo integral, saben apreciar el fondo y la forma de sus quehaceres. Saber interpretar los esfuerzos de cada miembro de la organización. Valorar sus logros.

Cada persona tiene su propia filosofía de la vida, su personalidad, empuje, convicción, talento y dedicación. Si todo lo anterior (más lo que sigue) pudiera ser aplicado por el actual Club Santos, para salir de la crisis moral y de resultados, en la cual se encuentran, parecería un camino crítico pero aceptado, para resurgir de las cenizas no esperadas.

No pueden permanecer quietos y pasivos ante la necesidad de hacer las cosas bien, mejores, con sencillez y humildad donde la calidad y el compromiso sean las dos trascendentes premisas de acción.Dirigir, desde la oficina o la banca, es un reclamo exigente pero también humano.

Se le aplauden sus procesos de trabajo (“de gallo a grillo”) pero sin olvidar que el éxito reclama tener personas ubicadas, dispuestas, amantes del bien, que sepan aportar, no sólo levantar la voz reclamando mucho de todo.

Los conocimientos de la institución existen, y como periodista no soy el indicado para juzgar y evaluar los actos y resultados. Sólo basta con aglutinar comportamientos semanales y semestrales para logar salir de este profundo malestar actual.

Vomitar molestias a cada rato, no es la vía para resolver conflictos. La solución está en la enmienda, no en el señalamiento vacío, a veces cobarde. Es necesario recordar que esto no es un juego, aunque la diversión está intrínseca.

Es justo vivir con dedicación y encanto, al lado de la seriedad que no está en pleito con el humor. Es básico el reconocimiento de fallas para enmendar lo hecho en el actual torneo. Los días santos sirven para …