Reseña

El descenso del 2017

En febrero de este año, cuando Santos andaba con incomodidades semejantes a las de este momento, expuse una advertencia pensando en el descenso del equipo en dos o tres años más. Dicha advertencia fue considerada por algunos, como alarmista y antisantista.

Las protestas hacia mi trabajo fueron hasta de insulto. Lo entendí, y dejé por “la paz” el tema, un rato. Con el campeonato, pareciera que el asunto fuera sepultado, pero no. Hoy cobra nueva vida, y más fuerza.Mi postura es aportar, avisar, advertir, ayudar (si se me permite la expresión).

Los puntos, de los 32 anteriores juegos, están totalmente en contra de Santos y a favor de su descenso en 2017 ó 2018. Desconozco si “Don Paco” está enterado de esto. Es más, no me interesa si lo está o no.

El problema ya es serio, y es mi obligación profesional volverlo a tomar porque ni de España, ni de Portugal ni de la región Vasca, vendrá la salvación. Debe brotar de aquí.Aquí, en La Laguna, es de donde debe brotar el compromiso de todos: institución, jugadores, entrenadores, afición y prensa.

En el futuro, los jugadores y entrenadores se van; nos quedamos otros. Esos que nos quedamos, no jugamos, pero nos interesa que haya diversión en nuestra región. El sentido de pertenencia e integración que el Santos provoca, con sus logros, todos debemos, defenderlo, sostenerlo y acrecentarlo.La tarea es ardua; no es simple.

Es necesario vernos en el espejo del Guadalajara, Puebla y Morelia. El tiempo avisa pero no hace ruido.

El descenso del 2017 se labra desde ahora. Desgraciadamente, el Santos ya empezó a “echarle” cimientos a tan ingrata y mala obra. No debemos dejar que eso suceda. ¿Cómo ayudar? Para empezar, declarar y tener conciencia del hecho de hoy trayéndolo del futuro, para llevarlo a cada juego del presente. “Paco, Pedro, Pepe, Luis, Diana, Marcela, Chuy” y todos, tenemos esta obligación.