Reseña

Las 7 derrotas en casa

La universidad de la vida propone algo interesante, no sólo anecdótico o divertido. Sugiere analizar con mucha seriedad qué ha sucedido en el presente año, completo, pero deteniéndose especialmente en las 7 dolorosas derrotas en casa del actual torneo, sin haber ganado. No es casualidad; es causalidad.

Atender este gran mensaje gratificante, debe ser la prioridad del actual Club Santos.

Las estrellas, las banderas, los trofeos, los 5 campeonatos, más las copas añadidas, son emblemas, pero las 7 derrotas en casa son oro molido, riqueza de vida.No importa contra quién se haya perdido y tampoco interesa cómo se sucumbió. La enseñanza generosa y gratuita, está expuesta; son las 7 caídas en sí.

La casa ha perdido mucho, muchísimo, y no por ser dolor ajeno, sino porque la grandeza de esta institución ha sido manchada y pisoteada desde el interior de la organización. No fue la prensa con mala vibra ni la afición con insultos quienes labraron las 7 derrotas. Han sido los jugadores, los entrenadores, la misma empresa, los causantes de esta catástrofe.Narrar las 7 derrotas, describirlas, hacer una reseña de ellas, es lo de menos.

Las causas deben conocerlas, ir hasta el fondo de ellas, señalar (en plural) responsables, modificar a conciencia, cambiando el discurso porque los sermones y las nuevas bienaventuranzas, ya no alcanzan para intentar convencer a la gente.

La buena voluntad de los aficionados, niños, niñas, mujeres, jóvenes, adultos, señoras, señores, persiste porque han amado a su equipo campeón, a través de la historia. Ya basta de abusar de ella. Solicitar apoyo a la afición no es oportuno.

Seguir igual, es redención a la antigua. Conservar la misma postura, es sacrilegio.

Tiempos incómodos han pasado; tiempos más difíciles se avecinan porque reconstruir, tendiendo como herencia (casi como cimientos) las 7 derrotas en la propia casa, es ignominia pura. No es fácil salir de lo profundo de la crisis; no es simple ni sencillo, se comprende, pero con inteligencia y mejor buena voluntad de todas las partes, la reconquista de espacios protagónicos, podrá llegar.

La memoria no debe olvidar la santa y vivificante lección de las 7 derrotas en casa.