Reseña

Cada quien con sus demonios

Es usual la expresión “Cada quien con sus asuntos; cada quien con su problema, cada quien con sus apuros”. Ya con 6 jornadas del actual torneo, cada equipo podrá contar sus demonios, inconvenientes y angustias. Tigres trae sus demonios, no sé si adentro o afuera, pero los acarrea y ya no sabe cómo espantarlos. Los demonios suelen ser placenteros, en ocasiones espantan y dicen que provocan tentaciones.

Los demonios del América se asemejan a los tres lados de un círculo. Obvio, un círculo ni tiene lados, por lo tanto es una aberración pero el demonio del subcampeón radica en sus entrañas, en una “subcampeonitis” no comprendida.

Dicen que tiene capacidades, incluyendo las del entrenador, pero son más las tentaciones de la arrogancia que las virtudes de la humildad. Su demonio los jala más al pecado que a la virtud.

¿Cuáles son los demonios del Santos? Me agradaría que usted los definiera, en caso de tenerlos. Las alineaciones iniciales han sido casi las mismas. Eso indica que hay un plantel limitado por lo tanto no existe abundancia para fortificar las aspiraciones. Las provocaciones del demonio podrán hacerlos caer en pecado. El demonio del descenso parece que ha huido, y eso lo libera de otras posibles maldades.

El demonio de Chivas, no es imaginario, tiene nombre y apellido. No es su canal, aclarando. Sus problemas han sido más de no pasaporte que de plantel o dinero. Atlas solicita a su demonio que le enseñe algo agradable. Monterrey tiene en su misma ciudad al demonio que lo persigue. ¿Es bueno tener demonios? Si no le hacemos caso, podrá traer beneficios.