Reseña

¿A quién le creemos?

Mientras el nuevo “bar” determina si es o no penal, mientras Santos no gane tres partidos seguidos, mientras uno solicita respeto y el otro dice que es envidia, mientras todo eso sucede y no se parece a nada de lo anterior, la verdadera verdad vive en el aire. ¿A quién le creemos? El poder ya avisó y sacó su alineación no grata. Los inventores creativos aseguran que Osorio ha sido plagiado, por eso no se acepta el impacto.

¿Usted a quién le cree, qué impresión tiene, o qué percepción se ha fabricado en el interior de su pensamiento? Alguien ha traicionado o ha sido traicionado mientras la duda prevalece o la verdad no luzca. Imposible seguir la vida de la misma manera. Imposible y no recomendable.

Esto puede ser el momento de un fin incómodo que se acercaba.

Colores, continentes, equipos, trofeos, logros, campeonatos, banderines, capitanía, goles, expulsiones, mundiales, imagen, credibilidad, inocencia, confianza, culpabilidad, trayectoria, amistades, compañeros, relaciones, salud, deporte, inversiones, propiedades, “sindicato”, representación, jerarquía, bancos, seleccionado, cantante, tragedia, verdad, culpa.

Parece que cada mes, necesitamos muy interesantes y novedosas noticias para recrear nuestra existencia, nuestras conversaciones y entretenimientos. Aquí no se permite ser ingenuo ni tampoco juez. Pero esconder el tema con el afán de proteger con o sin sustento, es señal de inmadurez. El que solicitó respeto parece que antes, él mismo no lo brindó. Y ahí ya hay duda. El que dijo que era envidia, que cante la verdad.