Reseña

El colmo de la burla

Cada vez entiendo menos o cada vez comprendo mejor. Tengo mis muy serias dudas cuál de las dos cosas es la verdadera verdad. Se trata del colmo o descaro, que para el caso es lo mismo.

Burla, descaro, incomprensión, decepción, incongruencia, inmovilidad, favoritismos y más, son algunas de las tónicas del Santos dirigido por el argentino Zubeldía. ¿Dónde radica la burla? ¿Por qué el colmo? ¿El descaro aparece o se esconde? ¿Se establece como “teología de la liberación”?

La actuación y la derrota en Culiacán invaden los enigmas y las sospechas. El que dirige (LZ) lo confesó recientemente, y se le agradece. Dijo que había inamovibles (consentidos en otras palabras) y si entendemos bien eso y de la misma manera lo definimos, pues los 5 citados, Agustín, Carlos, Néstor, Jesús y Diego, deben no ser tocados. Sin embargo, antier en Sinaloa, uno de ellos (por eficiente) salió del partido, aunque haya iniciado. ¿Molina estaba jugando mal? ¿Qué hizo Jesús o qué dejó de hacer para que saliera del encuentro?

Aquí está la burla, el descaro, el colmo y todo lo que usted más pretenda añadir. Para dirigir al Santos de hoy (me queda claro) es necesario ser enemigo del Santos. A partir de ahí, toda compostura es comprensible. Primero, que no le importe al susodicho el mejoramiento del equipo. Segundo, que le interese mucho, estropear al equipo. Tercero, hacer ineficiente al plantel. Cuarto, no ver la realidad, destruir a conciencia favoreciendo un pasaporte del mismo color y nacionalidad que el propio.

¿Así, o más claro? Y no exagero. Todos los santos deben cobijar al Santos, protegerlo de los enemigos internos. Contra eso, no existe defensa que se ofrezca a prestar sus servicios para atacar el verdadero mal.

Ser el lugar 6 pero con otra visita seguida, más las incoherencias en la toma de decisiones, aunado a las actuaciones de burla de uno de los jugadores de la misma nacionalidad a la del entrenador, es el colmo de las burlas, es el descaro de una institución campeona cinco veces.