Reseña

En la casa del Campeón

Nos agrade o no, visitar al campeón vigente, siempre será complicado. La racha tan positiva a favor de Santos cuando se enfrenta a Tigres es un gran valor  lagunero pero la tendencia puede atreverse a señalar que dicho “indicador” (no débil) cada vez está más propenso a romperse. Es tema de repetición de hechos junto con la tradición y sana costumbre de actuar bien.

Se supone que los jugadores amarillos, mal que bien, deben estar enterados de su desproporción ante Santos. Como son los campeones y se sienten diferentes, algo de su amor propio podrá ser el acicate oportuno para actuar mejor que los verdes. Lo extraño es que los laguneros, con el apellido que sea y con el uniforme en cuestión, han tenido la capacidad para no ser superados.

Los que más saben del tema, afirman que sólo a Santos no le ha ganado Tigres en los anteriores 16 enfrentamientos. A los otros 16 equipos ya los derrotó en tal tramo, lo cual marca una sensible diferencia. Este dato, por simple que parezca, no es extraño; es viral. Sólo Santos lo platica y no lo presume, sólo lo ejerce.

Y eso debemos esperar que haga. Tigres no se siente urgido pero no ganar ante los suyos en el debut de su sexta estrella, puede resultar molesto.

Santos podrá acudir a la inercia del domingo pasado para volver a inspirarse, y no sólo jugarle de tú a los “engreídos” sino aplicarles un “estate quieto” que aleccione. Hoy, las virtudes verdes, manifiestas y claras, son superiores a las de Tigres, aunque éstos sean los actuales campeones. Lo trascendente del juego es verificar si la superioridad de Santos sobre Tigres, sigue vigente, sin importar tanto las formas.