Reseña

Los brasileños lesionaron a Neymar

Brasil, como semifinalista, es una caricatura de equipo, da lástima. Su futbol es pobre pues “juega más a no dejar jugar” que a recrear. En la fase de grupos, en apariencia cómoda, se dedicó a pegar (“ablandar”) a sus dos primeros rivales: Croacia y México. En Octavos, aumentó su desesperación contra Chile. Su estrategia para detener al rival fue “faulear” en zona del campo de no riesgo. No se dedica a quitarle la pelota al contrincante, prefiere cometer falta, necesaria para ellos, porque su capacidad de defender es pobre.Contra Chile, poco tiempo estuvo arriba en el marcador, se desesperaba, no podía apoderarse del balón ni detener la enjundia andina. Pegar, faulear, volver a pegar y seguir pegando fue su estrategia. Su diseño táctico y estratégico, fue cometer falta, ultrajar “lícitamente” el reglamento. No pudo con Chile; sólo en penales. Su entrenador ordena eso como táctica sistemática. Molestar al rival en base a quebranto del reglamento.Ante Colombia, volvió a suceder lo mismo, sólo que aquí, aparte de estar pronto arriba en el marcador, lo aumentó dos a cero. No necesitaba más. Pero seguía pegando. Fue aquí donde la desesperación colombiana surgió. Al sentirse pegados tanto tiempo, Zúñiga la cobró, con cierta cobardía, pero fue “obligado” por el sistema táctico del golpeo de los brasileños. Por eso, los que realmente lesionaron a Neymar fueron los brasileños. Los que incitaron a esa violencia, en una jugada, se adjudica a los compañeros del #10 carioca.Si Brasil está pidiendo severa sanción para el colombiano Zúñiga, que primero revise a fondo sus partidos contra Chile y Colombia, y de ahí, podrá obtener sanas conclusiones y entender que los que lesionaron a Neymar fueron los mismos brasileños, con efectos retroactivos. No es venganza, es consecuencia. No es rencor, es saldo de cuentas incobrables. Es un llamado de atención a su “sistema defensivo”.