Reseña

Lo agradable de lo malo

Las angustias del descenso para Santos, hicieron cobrar conciencia ante Morelia. El juego fue mal jugado, feo, hasta insoportable por la escasa o nula creación de opciones claras y manifiestas de gol por ambos lados. Haya sido como fue, el club lagunero marcó su distancia, conservó los 14 puntos que aventaja a Monarcas, para (se supone) no tener incomodidades por el descenso, de aquí a mayo de este año.

Dentro de lo mal que se actuó, supieron no verse superados en el campo ni en el resultado; no les recortaron la diferencia de puntos porcentuales; y eso es lo agradable. Se les felicita por este primer logro, apenas en la jornada

3. De aquí en adelante, la forma de encarar el torneo podrá ser distinta, con más optimismo, sin la presión de verse perseguidos tan de cerca. Morelia no deberá alcanzar a Santos en la porcentual.

La ausencia obligada de Rodríguez trajo tranquilidad defensiva pero no certeza ofensiva, tan es así, que los verdes no generaron ni una sola clara de gol y no obligaron a que el portero michoacano interviniera de manera destacada.

Se comprende todo. Lo importante (no perder) se cumplió; con eso bastaba por lo pronto. No había necesidad de agradar a alguien.

Fue empate de salvación, aunque suene pobre. De lo malo que significa un descenso, se rescata lo agradable, la permanencia no oficial en el circuito mayor, pero con rasgos de certeza. Al último en la tabla porcentual, en el enfrentamiento directo y en casa de él, no había por qué darle permiso de ganar. Que el candidato a descender, siga siendo el candidato más viable. Esto es lo agradable.