Reseña

El actual torneo, verdad o mentira

Con el asombro de siempre porque es un distintivo de nuestro futbol, Tijuana es el líder general. Su posicionamiento con buen o regular futbol, le acreditan argumentos para verlo calificado, después de que en los anteriores 4 torneos no lo pudo hacer.

Sólo eso, ya forma parte de una mentira o de la nueva verdad. ¿Es la mano de Herrera la que aparece en el escenario? La respuesta tendrá dosis de cierto y matices de falsedad. Así es, nos agrade o no, nos parezca o en desacuerdo estemos.

No deja de sorprender lo que para bien o para mal, tenemos.América es el único equipo que ha calificado consecutivamente los anteriores 9 torneos. Admirable y nada despreciado el hecho. Su centenario es noticia no así su futbol. ¿Llegará a diez calificaciones seguidas? Se antoja para verlo en la liguilla pero algo asoma para dudarlo.

Es verdad y es mentira, casi al mismo tiempo. Cruz Azul no tiene color ni figura. Lo que ofrezca o declare ingresa a la dimensión de la duda aunque traiga ropaje de certeza.

Toluca es derrotado por un bondadoso demonio que se resiste a causarle daño a los rivales.Tigres puede presumir lo que guste porque es fácil creerle pues aporta sustento. Monterrey sucumbe en su propia opulencia ya que siempre es difícil compartir beneficios con resultados creíbles. Vuelve a aparecer la mitad mentira y mitad verdad de lo que vemos.

Pachuca y Morelia ocupan un espacio distinto. Nos invitan a creerles pero existe cierta tendencia para dudar de ellos. Pumas no se precipita aunque su sombra impide verles la luz que han exhibido. León arrastra sus conquistas pasadas.

Veracruz sobrevive; Querétaro pretende demostrar lo que no puede comprobar.Santos es de verdad y de mentira. Es el nuevo prototipo de lo que cada torneo sucede. Nos asombra pero deberíamos estar bien acostumbrados a ello. Andar bien y luego mal, un semestre después, es parte de lo que distingue al futbol mexicano. Somos verdad y mentira.

¿Chivas y Atlas qué versión ofrecen? Son el 7 y el 8 de la actual tabla general. Si suponemos con espíritu positivo, ambos deberán llegar a la fiesta, con gala o con vestimenta sucia, pero llegan. Sus credenciales no son confiables, parece que traen documentos falsos aunque a ratos nos presentan datos para creerles.