Reseña

Nos acordaremos del 2015

Algún día, con añoranza o desesperación, podremos preguntarnos: ¿Te acuerdas de aquel torneo Apertura 2015, cuando Santos perdió 6 partidos en casa? Hoy, no es momento de incendiar, pero sí de avisar, de volver a insistir en el futuro que nos obligará a regresar la mirada a cada uno de los meses del año 2015. Traer el futuro al presente es semejante a voltear la mirada al pasado.

En Octubre del 2016 (dos mil diez y seis) cuando el torneo Apertura 15 sea pasado, los arrepentimientos podrán llegar, pero probablemente sean tardíos.

Este año 2015 ha sido rico en conductas (buenas y malas) lecciones, éxitos, aprendizajes, vivencias, excitaciones (campeonato) sorpresas (hasta campeón de campeones) declaraciones abiertas y profundas, tomas de conciencia públicamente en aras de mejora continua, cambios, intentos de reconciliación, alegrías reconstruidas, otro desfile, acercamientos, proyectos concretados, ilusiones que regresaron, muchas preguntas, desesperaciones, dudas, aciertos, incógnitas.

El futuro se labra día a día.

Debemos estar ciertos de que a la institución le ocupa y preocupa el amargo presente.

También se supone que existe talento para salir de esta muy incómoda situación. Los planes deberán ser acordes a la realidad partiendo de los recursos con los cuales se cuenta o no. Pensar en refuerzos buenos, es como enviarle una “carta a Santo Clós”. Ya no se estilan las cartas. Hoy, todo es áspero y apasionante.

Esta mezcla, invita a mayor inteligencia.

Los 9 puntos que faltan servirán para redimir culpas, alentar el futuro y empezar a comprometer a los que tengan calidad. Se necesitan once eficientes en el campo cada partido, sin importar la nacionalidad, pero eficientes, no sólo personas con pasaporte, con la condición de que los no nacidos en nuestro país, sean mejores que los mexicanos.

Ya no es tiempo de venerar tanto al extranjero, sólo por el hecho de serlo. Extraordinarias las enseñanzas de este 2015.