Reseña

Velatorio

La Selección Nacional ha seguido denigrando su papel. Otra vez, el tema es Carlos Vela que ya parece velatorio. Cuando valía en realidad, cuando contaba en serio, como estar en las eliminatorias oficiales y formales, o participar en el mundial de Brasil, el “señorito” despreció. Ahora que es más que amistoso, se hace presente, como si nada hubiera sucedido.Miguel Herrera, no es el que manda, es Carlos Vela. El pobre “güero” camina la vereda que el “españolito” le marca. Parece que la FIFA tomó cierta postura, y Carlitos, acató. Haberse arrodillado varias veces, suplicado al capricho del “velatorio”, fue, es y será, indigno. Ninguna organización seria de cualquier giro, se comporta así. Ninguna; sólo la gran debilidad de Herrera, probablemente porque le hayan ordenado convocarlo.¿Qué gana el Tricolor con Vela en el campo, en un partido amistoso? Si los compañeros tienen dignidad, por más compañerismo que pretendan mostrar, deben reclamar en serio. Como justificación para no atender a la prensa en Holanda, dijo Carlos Vela; “Me van a atacar”. ¿Pues qué quería el cobarde? ¿Mariachis, flores y serenata? Eso mancha no al jugador, porque él se encuentra más que sucio, empobrece a la administración de la Selección, y muestra la falta de autoridad.Vela es el velatorio del tricolor, donde muchas cosas se atienden porque están muertas. Pobre tricolor, igual que el país. Se parecen, idénticos, con plena ausencia de valores y principios. La figura de Miguel Herrera está en el suelo. Si de suyo, su imagen bronca y ruda no le ayuda para conducir al progreso, con el llamado al velatorio, las amenazas para destruir lo poco estable, quedan latentes. Se arrodillaron ante Carlitos, le jugaron su partido cuando la seriedad lo reclamaba. Hoy, bajo total incongruencia, le hacen su velatorio. Allá ellos.