Reseña

Varias cosas deben ir a la basura

La cuenta bancaria emocional de los aficionados de Santos se ha derrumbado. Espero que la de Pedro y sus jefes también. Lo imaginado, no se logró. Durante el torneo, se jugó bien a la ofensiva pero los cambios nunca ayudaron. Había motivación especial pero el riesgo siempre estaba latente. Santos fue víctima de sí mismo. La credibilidad menguaba cada semana, las palabras eran más vacías cada día. Nunca aprendieron que antes de hablar era necesario conectar la lengua al cerebro.Santos debe acudir a una “tiendita” donde le vendan, cara o barata, una conciencia honesta y la verdad como bandera de paz. Se ha auto engañado y en consecuencia, ha dañado a la afición. Debe asegurarse que es necesario pensar antes de hablar. Los discursos, estilo homilías, deben ir a la basura. El cesto de los desperdicios espera cordialmente que Cejas y Calderón ya no estén para el próximo torneo. Es lo primero que se debe realizar.Si pretenden atraer a la gente con los “abonos chiquitos” primero deben avisar que Mauro y Néstor ya no pertenecen al equipo. Pedro se quedará; pero que sea congruente en sus declaraciones y decisiones. Mucha gente lo detesta, y eso en nada ayuda. También él necesita tirar muchas cosas a su propio bote de basura. El barril de las mentiras e incoherencias, está lleno y podrido. Cada respiración trae su distinta dosis de energía; cada fracaso (no calificación) debe acarrear reflexión. Las arrogancias, a la basura.En cada partido terminaban jugando mal. Se empató de más ante planteles inferiores. Varios rivales desnudaron las carencias aunque Pedro trataba de ocultarlas. Eso fue vil basura, estiércol, mentiras bien peinadas; mugrero al fin. La gente desea calidad y moralidad; no las hay. Los consuelos (falsos) están al ganar la Copa. Eso también es otro tipo de basura. El cerebro solicita paz interior para decidir con talento. Sin las tentaciones de Cejas y Calderón, el equipo mejorará solo. Si no lo creen, revisen a fondo; juegan basura.