Reseña

Ufff…!

Por fin Santos ganó. Con eso basta, por lo pronto; y se le felicita. Con intensidad, empeño, llegadas, insistencia, centros, tiros a gol, necesidad de hacer bien el futbol más el deseo de ganar, el primer tiempo de ayer, que se fue sin goles, debió haber registrado una anotación. Todos muy dispuestos, hasta los que no saben crear futbol, seguramente por eso, su ímpetu los traicionaba y la impotencia los vencía. Santos mereció al menos un gol en el primer lapso pero Querétaro terminó generando susto mayor al finalizar los primeros 45 minutos.

Si el futbol fuese justo y tuviera memoria como para otorgarle (sin regalar) a cada quien lo suyo, al descanso merecía ir ganando la casa. La precipitación propia de saber que 7 empates eran muchos, más la opción de ingresar a zona de calificación en caso de triunfar, hacían estragos en los verdes. Apareció el gol, merecido y lujoso, como premio a tanta insistencia y fiel entrega en busca de la anotación.

Querétaro no se quedó tranquilo. Apretó y le daba oportunidad a Santos a que anotara su segundo gol pero tal pareciera que los intentos por avanzar y llegar, estaban destinados a fracasar, aunque el buen futbol no desaparecía. Los estigmas de haber sido alcanzado por anteriores rivales (Morelia, Chivas, León, Necaxa, Tijuana) y vencido por Pumas habiendo hecho más que el ganador, esos malos recuerdos provocaron ayer cierta impotencia, por eso el Ufff…!

Buen juego, fragoroso, sin miedo a nada, trepidante por momentos porque la no victoria lagunera era el fantasma que asustaba a todos, incluyendo a la afición. Se jugó con fuego, se fallaron dos muy claras de gol, no se traicionó a nadie. Hubo entrega, mérito, regocijo por el triunfo y honroso lugar 8 en la tabla general. La manera de ganar y el momento en que aparece la victoria se premia con un simple, angustiante y desesperado Ufff…!