Reseña

Todavía, nada nuevo

Meritorio es lo que esta Selección ha hecho. Pero por favor, volvamos a ubicarnos. Es lo mismo que han hecho las 5 representaciones de México en los anteriores cinco mundiales. Todavía no se ha hecho nada nuevo ni diferente. Sólo lo de siempre; calificar. Este logro debe festejarse hoy como tal, idéntico a cuando se le empató a Holanda en Francia. Posiblemente, por haber tenido a la casa de acompañante de grupo, ahora cobra otra dimensión. Felicidades por cumplir con lo mínimo y mismo de antes. Todavía no aparece la diferencia.No se trata de minimizar éxitos. El asunto es contextualizar todo en la justa medida para que no suceda lo de las otras 5 ocasiones. Por adelantado podemos valorar que Holanda es complicado. ¿Quiénes fueron los rivales del cuarto partido del 94 al 2010? Bulgaria, Alemania, Estados Unidos, Argentina y Argentina. ¿Hoy Holanda es más difícil que alguno de los ya citados? Tiene distinción singular. Por lo tanto, apenas inicia el mundial del 2014, para realizar lo que nunca se ha hecho.Los antecedentes son idénticos. La historia es implacable y cruel. Llegar al quinto partido pareciera inalcanzable como pretender vencer a “Godzila”. La sabia maduración que la vida exige debe ser la primera pauta. Alentar las capacidades de los que están en el campo, con cierta festividad, es permitido. Lo que no debe hacerse es definir lo hecho en Brasil como algo destacado. Sólo se ha hecho la mínima tarea de siempre. No hay novedad en casa ni en el viaje.El pesimismo no se vence con optimismo falso. Hay que reclamar y exigir el quinto partido como meta a superar. No sólo festejar haber vencido a Camerún y Croacia y empatar con Brasil. Las advertencias las pone la historia. Las limitaciones las pusieron otros eventos, los mismos a la instancia actual. La perspectiva es saborear “Jugo de Naranja” pero este líquido trae su propia acidez con ingredientes nunca antes ingeridos. Es la nueva hora, es la otra verdad, es el momento diferente porque todavía no hay nada nuevo.