Reseña

Testamento de la Liguilla

Todos debemos saber lo que es un testamento. Es la expresión escrita sobre el destino de sus bienes, de un humano que decidió cambiar de vida. Ante este fatalista evento, es posible asignarle su testamento a la actual liguilla. Un simple común denominador de nuestras postemporadas es la obscenidad, lo cual a su vez es un gran atractivo porque nuestra vida de alguna manera es obscena, por más religiosos que pudiéramos ser. América ha escrito en su testamento que será bicampeón. Tigres no pretende respetar su voluntad.
La voluntad expresa de Santos es ser el que levante la copa al amparo del lugar 2 que lo adorna. Querétaro no posee muchas facultades para impedir tal deseo. León se acuerda de su desaparición, y a su regreso del pasado asume su responsabilidad, quiere ser el supremo para ratificar su buen futbol. Morelia acude a la Notaría número 6 (su lugar en la tabla) para implorar clemencia porque sabe que su número es maldito, muy perverso. Nunca ha sido campeón.
Hasta aquí, tenemos que el testamento de los primeros tres en la tabla general, termina pretendiendo lo mismo, ser campeón, lo cual sería imposible que los tres lo obtengan; sólo a uno se le concederá tal petición. Los argumentos de amarillos, verdes y guanajuatenses son válidos, nadie les discute su sustento pero se les recuerda que en este jueguito, no hay democracia sana.
El notario ha tomado las distintas proclamaciones de la voluntad soberana de los mejor portados. Se tuvo la precaución de consultar con las partes involucradas, excepto con Cruz Azul, porque a éste ya se le considera indigno de merecer. Imposible pensar en dejarle algo de bien en el testamento. Morelia, Tigres y Querétaro esperan hasta las últimas consecuencias y momentos para pensar en que se acuerden de ellos. Para desgracia de la bondad de la vida, el Demonio tiene derechos reservados. El testimonio de los interesados está plasmado en un testamento que nadie podrá modificar.