Reseña

Teología, filosofía, matemáticas y tasas de inversión

El nuevo Club Santos ha entrado a una etapa complicada pero conciliadora. Conocen el camino sinuoso de todo lo que significa descender, se apuran por ello, en apariencia aplican correctivos para que eso no suceda, sin embargo no se nota progreso confiable en la tabla porcentual.

Aquí se mezclan diferentes tipos de conceptos. La teología de la salvación, la filosofía del compromiso, las matemáticas de los apuros que los expresan y la tasa de la inversión presupuestal que entra en juego para saber reconstruir la plantilla de jugadores y convertirla en eficiente.Esta rara mezcla, suena a ilusión virtual, pero es la realidad.

Los interesados en el Santos desean no verlo involucrado en más conflictos. Aquí está la teología de los deseos. La filosofía exige mayor aplicación en la ejecución para saber ganar partidos porque esto es de puntos, no sólo de bellos discursos.

Las matemáticas muestran un severo camino muy crítico porque difícilmente harán 16 puntos en el actual torneo, y eso es peligrosísimo.

El presupuesto al lado de sus respectivas tasas de inversión nos indica que algo no se ha aplicado correctamente.Teología, filosofía, números y dinero, en apariencia no se llevan, no se combinan, no se intersectan, pero todo junto forma un ente digno de considerarse muy enserio. Creer a ciegas, no funciona.

Pensar en positivo sin ejecutar con seriedad es vanidad. No creerle a las tendencias aritméticas que se han venido arrastrando desde hace un año y medio, fue la causa de la actual desgracia.

Y, no tener usos y aplicaciones del presupuesto, acordes a lo que debe ser eficiente, es la total ineficiencia.Ya han sido muchos los avisos a tiempo para remediar la situación; y nada se ha hecho. De fondo no se está atacando el serio problema. Han dejado tamaño encargo a quien no sabe reconstruir porque así lo dice su propia historia, no lo estoy inventando.

Van a Pachuca, tercer lugar general, y eso debe alertar. No ganar en casa los dos partidos restantes (Atlas y Chiapas) sería otra señal de que todos han hecho mal muchas cosas. Aquí se intersectan la teología con la filosofía que acuden a las matemáticas para que expliquen si el presupuesto se restaura hacia la efectividad.