Reseña

Tarea complicada

Cada miembro del Club Santos sabe a la perfección cuál es su tarea, su obligación, y no es simple.

Se reconoce el alto grado de dificultad. Pretender derrocar (no necesariamente derrotar) al líder general, y en su casa, es una proeza. Precisamente a partir de aquí, las capacidades, o lo que de ellas queda, deberán exhibirse con nombre y apellido, porque Diego, corre, corre y sigue corriendo, pero acierta muy pocos pases. Y con ese simple ejemplo, los demás deberán mejorar mucho.

Pueden, también tienen con qué.

Bastará con segundos de inspiración.No es el ruido del “Volcán” lo que ensordece. Tampoco es el calor, ni “Tuca” o Guerrón. Son las mismas limitaciones de los verdes las que en el fondo, podrán complicar todavía más la posible hazaña. Lo demás, no es tema de ademanes, ni de movimientos corporales incitando a la enjundia. Son las escasas capacidades las que deben aportar lo mínimo, para ganarle al líder en su casa, o empatarle con goles, a partir de dos.

En apariencia todo está complicado pero no liquidado. ¿Qué exposición novedosa desea el lector encontrar aquí, en este espacio con respecto a poder eliminar a Tigres? Ilusiones, esperanzas, convencimientos, estrategias.

Falta incluir a los imponderables que en los dos goles del partido, antier, se presentaron en el marcador.

Por lo tanto, los susodichos imponderables deben ser más considerados que la estrategia, aunque es necesario ayudarle a la inteligencia. ¿A qué me refiero?No comprendo por qué el miércoles, salieron los dos personajes que directamente intervinieron en el gol de Santos.

¿Se trataba de cuidar el empate? Aquí cabe otro imponderable. Si de afuera no se le ayuda a las limitadas capacidades de los jugadores, pues imposible esperar la hazaña. De suyo está complicada la tarea, entonces que la inspiración le ayude a la transpiración.  

El país no se va a asombrar si el 8 elimina al 1; esa historia ya es conocida. Falta colaborar más para cumplir la tarea, pero eso en Santos, no lo conocemos.