Reseña

Sumar, multiplicar y exponenciar

Después del juego de Santos contra Pumas en la capital del país, dije: “Todo fue excelso, excepto el empate”. De alguna manera, ésa podría ser la mejor manera de resumir el torneo actual para la organización albiverde. Le ha faltado estar “en estado de gracia” como bien dijera Siboldi. Y no es broma. Ha sucedido que lo bien hecho en determinados partidos no rinde sus frutos de 3 puntos.

En Monterrey, apenas la semana pasada, los 3 puntos (otra vez) debieron haber sido verdes. Y tampoco exagero ni miento. Frente a Cruz Azul, los imponderables se pusieron de acuerdo para darle la espalda a La Laguna.

Ya están en la balanza tres encuentros donde pudieron haber sumado 7 puntos, no sólo 2. Sumar, multiplicar y exponenciar es la nueva consigna para el torneo que entra.

Avisados estamos, consignada está la tarea pero ejecutarla es la misión complicada. ¿Con quién se hará semejante travesura? ¿Con los mismos? Parece que no.

Y no se trata de haber terminado un ciclo. Simplemente algunos no dieron y ni darán más. Otros, nos dejan a la espera de que podrán ser más eficientes, en especial los extranjeros. Traer por traer ya no es recomendado; nunca lo ha sido.

La sinergia de la organización debe estar al servicio del grupo con el actual entrenador o con otro. El “nuevo” nada nuevo podrá aportar si las capacidades individuales no se ofrecen con generosidad. La “varita mágica” no existe aunado a la complejidad que encierra poder ejercer una sana reingeniería. Queda una ardua tarea: Sumar, multiplicar y exponenciar.