Reseña

Serio mensaje al Club Tigres

Este tema es serio, profundo y puede ser incómodo; reclama inteligencia y buena voluntad. Tigres ganó al América la semifinal de “Ida” y le otorga ventajas para ser finalista, contra el que sea. Ganó y punto, sin detenernos en la forma de lograr su gol. Eso no importa en este asunto. Lo que pretendo resaltar y destacar por encima de todo, es que las edades de los defensas centrales del América, son 20 años y un mes, y el otro 18 años 9 meses. Para entendernos bien (Ingeniero Alejandro Rodríguez) son jóvenes mexicanos eficientes.


Edson Alvarez (20.1) y Carlos Vargas (18.9) se enfrentaron a Gignac y Valencia, y estos extranjeros carísimos, nunca superaron a los mexicanos que destilan juventud y efectividad. Va esto para contrarrestar la falsa idea del Presidente del Club Tigres que ya vomitó contra la norma 20/11. La postura del directivo citado no tiene calificativo, es denigrante, es no tener dignidad, Es una de las lacras que afectan mucho al futbol mexicano.


Lo que piensa, declara y hace Tigres es contra la juventud mexicana, incluyendo a la de Nuevo León. Esto nace en las entrañas de la exitosa institución (incluyendo a la Universidad) provocado por su Presidente y por el mismo entrenador “Tuca” Ferretti. ¿Nos podemos entender? Los Tigres son incapaces, ignorantes e indolentes para producir un “tigre hecho en su ciudad”. América les jugó con dos defensas centrales titulares igual de eficientes que los delanteros importados. Los mexicanos jóvenes no dejaron que el francés y el ecuatoriano hicieran travesuras.


Ingeniero Rodríguez: el contención titular de Rayados y el central (Johnatan González y César Montes) también son jóvenes eficientes. El otro equipo del mismo barrio, actúa diferente y es igual de exitoso, o más. No demos admitir el daño que Tigres le regala a su juventud. Y que quede claro; no es tema de un día o de cumplir con una norma, es filosofía de vida. Felicidades América. Ya es tiempo de votar por México. Ha llegado el momento de cambiar, de aprender a desaprender.